SEMBLANZA

LUIS CARBAJO

Periodista, locutor, productor de radio y televisión... Luis Carbajo fue uno de esos hombres de mente versátil que logran construir lo que sueñan: con lúcida tenacidad convirtió los medios de comunicación donde se desenvolvió en espacios de entretenimiento inteligente. Tenía la curiosidad despierta y una sólida base de estudios en la Escuela Nacional de Maestros, la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM y la Escuela Nacional de Locutores. Aunque nació en San Miguel de Allende, Guanajuato, allá por 1937 -hijo del médico y compositor Roque Carbajo y de Yamila Dergal, mujer de ascendencia libanesa- llegó muy pequeño a la ciudad de México. Fue aquí donde desarrolló su carrera y, paralelamente, su interés por otras materias, como la publicidad y las relaciones humanas.


           
Su instinto profesional se afinó y agudizó al principio en la radio -aunque las primeras experiencias ante un micrófono las tuvo en un cabaret- hacia 1958: la XEDF, Radio 590, la XECECE, y la XEPH lo vieron emprender la tarea de locutor. Luego vendrían Radio Red y la XEW. Pero fue en 1959 cuando el camino que se había trazado lo llevó a Canal Once como locutor de cabina. A partir de entonces su buena estrella no se apagaría: fue jefe de locutores, de promoción y relaciones públicas, de prensa; coordinador de prensa y relaciones públicas y, finalmente, conductor.


           
Su experiencia en la emisora politécnica fue larga e, igualmente, amplia: participó primero en la serie Mi columna y yo; después, en numerosos programas de esa época que vistos desde la actualidad parecen sembrados de nostagia: Compositores, Oficina de patentes, México en el fútbol, Policomentarios, Politécnico musical, Jazz y Mi rincón fueron sólo algunos a lo largo de más de diez años de trayectoria, durante la cual Carbajo también se desempeñó en otros ámbitos: fue jefe de locutores en los XIX Juegos Olímpicos; locutor en actos gubernamentales como desfiles y tomas de posesión presidencial, y para 1973 era jefe de producción para los medios en la Dirección General de Televisión Educativa de la SEP.


           Mientras tanto, n
o descuidaba sus actividades en Canal Once: por el contrario, en 1981 inauguró un programa de entretenimiento nocturno que marcaría los senderos de la televisión mexicana y lo convertiría en un pionero del género: Buenos Días. La serie permaneció al aire hasta 1985, año en que Luis Carbajo se despidió de esta emisora para irse a Imevisión. Posteriormente, también colaboraría con Ricardo Rocha en el programa En vivo. Y continuó haciendo radio, medio que tampoco abandonó, en Radio Red, la XEX y la XEW: sus últimos programas fueron Buenas noches en la Red, Cancionero W, Piano Bar y Teletón, humanos sin límite.


           
Carismático, pleno de voluntad, Luis Carbajo se construyó un destino en los medios que duró cuarenta años: hasta antes de su muerte, era el único locutor que se había mantenido por tanto tiempo en activo. En cuatro décadas obtuvo más de treinta premios personales y sumó para sus programas varios más: calendarios aztecas, macuixochitls y varios premios nacionales de periodismo; el último, en 1996. Murió en la ciudad de México el 19 de diciembre de 1997, en su casa, por un infarto al miocardio.