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Cristina: Don Fermín, yo siento que la armónica es un instrumento
muy romántico y muy nostálgico. ¿Se acuerda usted de una melodía
muy famosa que se llamaba Jornada sentimental y que precisamente
se tocaba con la armónica? ¿Usted se acuerda?

Fermín: Cómo no, ¿gusta que se la toque?
Cristina: Claro.
Fermín: Jornada sentimental es una melodía de
muchas que llevan una textura, una cosa muy hermosa, por ejemplo,
como Jornada sentimental.

Fermín: Pero a la larga, cuando vi que empezamos en teatro
y demás, y nos anunciaban así, decían... con cortina cerrada,
y decían enseguida: Con ustedes el famoso grupo Los cuatro...,
y empezaba a abrirse la cortina y decían: ...y medio.
Cristina: ¿Ustedes tenían una rúbrica como Cuatro y medio?
Fermín: Teníamos la melodía hermosa de Glenn Miller que
era De buen humor.
Cristina: ¿Viene, no?
Fermín: (Toca la armónica).
Fermín: No, sería imposible, fueron hace añisímos.
Cristina: Pero tiene que haber habido una melodía de
moda en ese tiempo. Hay una canción preciosa que no sé si se
sepa, que se llama Amapola.

Fermín: Ah, cómo no.
Cristina: ¿Trae su armónica?
Fermín: Sí.
Cristina: ¿Por qué no nos salimos de este jardín precioso
para ir al encuentro de su compañero el guitarrista escuchando
precisamente Amapola?
Fermín: Cómo no, con mucho gusto.
Cristina: ¿Podemos seguir caminando o nos tenemos que
sentar para que usted toque?
Fermín: No, puedo caminar.
Cristina: Entonces vamos tocando
Fermín: (Toca armónica). |
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