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Cristina:
A ver, cuénteme, ¿cuál fue la primera canción que aprendió a tocar
muy bien, muy bien, en la guitarra?
Compay Segundo: ¿En la guitarra?
Cristina: Mhmm...
Compay: La primera fue la que le canté a mi noviecita. (Canta)
Yo también te adoré...
Cristina: Aquí tenemos la guitarra, tráigasela. Oiga, ¿por qué
no la cantamos?
Compay: Con guitarra.
Cristina: Claro, si aquí está...
Compay: ¿Aquí, mi guitarra? Ah, mira.
Cristina: Por supuesto. Y hay teléfonos. Yo quiero que llamen,
que saluden, que le digan a Compay cuánto lo queremos todos.
Compay: (Toca y canta). Eso quiere decir: traición. Pero no fue
una traición capital, fue una traición de palabras, porque como yo
la fui a pedir a Puerto, a casa de la abuela -fue a la abuela a la
que la tenía que pedir- entonces la abuela no me cedió la mano, porque
decía que no me conocía... |
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