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Cristina:
Felizmente, en un momento en que las mujeres parece que estarían haciendo
la revolución del siglo, ¿no? La revolución práctica de este siglo.
Es muy interesante. ¿Qué opinas de esa revolución?
Rebeca de Alba: Yo pienso que la mujer... tengo una abuela
que es totalmente revolucionaria. Entonces, ahora se habla mucho de
las oportunidades, de la apertura que hay para el desarrollo de la
mujer en muchas áreas, pero la primera mujer que yo vi realmente desarrollándose,
abriendo un negocio y teniendo su vida propia fue mi abuela, y es
una mujer que tiene 85 años de edad. Entonces, yo creo que ha habido
circunstancias en este momento que ayudan a la mujer a abrirse un
poco más. Pero yo estoy de acuerdo con la mujer femenina pero no feminista,
porque he visto desde pequeña que una mujer puede luchar, superarse,
tener una vida propia, pero también ser compartida, esa vida con un
hombre, y a la par seguir un camino juntos.
Cristina: O sea, tú quieres el feminismo que no se pone del
otro lado de los hombres; o sea, no los consideras enemigos, no los
consideras unos competidores descarnados. Simplemente son otros seres
humanos con los que hay que dialogar permanentemente.
Rebec de Alba: Mira, yo creo que todo es conciliar. Yo me
considero una mujer conciliadora. Soy anticonflictos, chismes.
Cristina: Las mujeres somos conciliadoras, es una regla en
los asuntos de la familia y de la cocina. ¿Qué es para una mujer tan
bella como tú la cocina, Rebeca?
Rebeca: Yo creo que es un punto de reunión importante donde
se habla de muchas cosas que por lo general no se hablan en ninguna
área, no sólo de la casa, sino de la vida. Yo creo que ahí se comparten
los sabores del alma; yo creo que ahí se identifica la piel de un
ser humano con otro, las miradas... |
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