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Cristina:
Al principio de esta conversación yo subrayaba la importancia que
tiene la mirada de Marga López, es una especie de sello de su trabajo.
Ella ha trabajado, efectivamente, con todos los directores, pero quizá
ninguno ha entendido tanto el calor de esa mirada como lo hizo Luis
Buñuel.
Marga López: Ah, eso es aparte, ¿no? Punto y aparte, porque
era una forma tan maravillosa de dirigir, y me enseñó muchos... trucos,
vamos a decir, porque hubo una escena -no me puedo olvidar, era graciosísimo,
¿he?- pero había una escena en que yo decía a Paco Rabal, al cura,
decía (mueve la cabeza): Por favor, no vaya usted... Y me dice:
¿Y por qué mueve tanto la cabeza?
Cristina: Te dijo Buñuel.
Marga López: Me dijo Buñuel, y dije (mueve otra vez la cabeza):
Bueno, por favor... Y dice: No, no, no, no. Usted ahorita
me va a decir exactamente lo mismo y no me va a mover un músculo.
Empiezo (sin moverse): Por favor, por favor, ayúdeme, ayúdeme,
lo necesito. Y dice: ¿Ya ve? Si usted mueve la cabeza sus ojos
no se ven. ¡Qué razón tenía! Porque es una de las enseñanzas que
a mí... bueno, yo he tratado de darla a otras actrices que empiezan
a trabajar, les he dicho muchas cosas que he aprendido... |
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