La Nueva Jerusalén: a la espera del fin de mundo

La Nueva Jerusalén es una comunidad nacida en 1973 en Michoacán. Su fundador fue un ex cura católico, Papá Nabor, quien se dedicó a difundir los mensajes apocalípticos que la virgen le dictaba a una vidente casi analfabeta. Con el paso del tiempo hubo otras videntes y, a pesar de los escándalos que se desataron por la tiranía supuestamente existente en el lugar, entre cinco y ocho mil seguidores que viven ahí se visten como personajes de pastorela. Los guardias lo hacen como romanos y algunos como santos vivientes.

La vida en la Nueva Jerusalén está marcada por reglas casi monásticas: las mujeres deben cubrirse la cabeza y no pueden usar pantalones; los hombres no pueden llevar el pelo largo y están prohibidas las relaciones sexuales. Alrededor de la virgen del Rosario se congregan a rezar, de cinco a siete horas diarias, miles de hombres y mujeres, en extrema pobreza, que encuentran consuelo en la oración. Papá Nabor ha ordenado a cientos de sacerdotes, monjas y aun obispos de su propia iglesia. La Nueva Jerusalén es uno de los casos más desafiantes dentro de la mística popular mexicana.